Jets y Giants buscan nombre para el nuevo estadio

Las dos franquicias de Nueva York están hablando con “dos o tres” compañías internacionales, según reporta New York Times, para que su nuevo estadio que se estrenará en agosto tenga nuevo nombre en vez de ‘nuevo estadio de Meadowlands’. “Está siendo bastante duro“, ha declarado el propietario de los Jets, Woody Johnson, que declinó revelar los nombres de las corporaciones.

Hubo un amago en 2008 con la compañía de seguros alemana Allianz pero, por entonces, un artículo del ‘Times’ sobre las conexiones entre los nazis y la empresa acabaron con un negocio que iba a reportar $25 millones al año. Después llegó la crisis económica mundial y el mercado se congeló, especialmente para los bancos ya que muchos de ellos quebraron. Un ejemplo es Citigroup que invirtió $400 millones por 20 años en el estadio de los Mets mientras estaba siendo investigado por delitos financieros federales.

Sin embargo, muchas ventajas se agolpan para que Giants y Jets encuentren un comprador del nombre del estadio: Nueva York es el mercado número uno del país, la Super Bowl 2014 se celebrará ahí, se está produciendo una (lenta) recuperación económica en Estados Unidos, hay dos equipos de la NFL, lo que garantiza un partido cada fin de semana y el estadio de $1.600 millones puede utilizarse para otros eventos como fútbol, football universitario o conciertos de música.

La celebración de la Super Bowl no es una garantía total; ahí está el ejemplo de los Cowboys aunque Jerry Jones no parece tener mucha prisa en conseguir un negocio con su estadio de $1.200 millones. Lo que si está claro es que los días para ganar $25 millones por el hecho  de que el estadio adquiera el nombre de una compañía ya quedan muy atrás; el mercado se está moviendo con mucha precaución y se necesita mucha paciencia. El problema es que ambos clubes tienen una razón para estar impacientes: hay miedo a una segunda recesión. Según los expertos financieros, lo máximo que podrían sacar ambas franquicias sería $15 millones en estos momentos, mientras que si esperan se pueden encontrar con una nueva caída económica o que las pujas suban levemente. El ejemplo es los Dolphins, que tres semanas antes de la Super Bowl de este año, firmó un contrato de $4 millones anuales con la compaía de seguros Sun Life.

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