Disturbios en Montreal tras la victoria de los Canadiens

Era prácticamente un hecho que después de la victoria de los Canadiens en las series ante los todavía campeones de la Stanley Cup, Pittsburgh Penguins, la afición canadiense iba a provocar disturbios en la ciudad; el historial pasado lo demuestra. El Bell Centre estalló cuando el reloj llegó a 0:00 en Pittsburgh y unos minutos después una masa fanática se echó a las calles donde comenzó el vandalismo, principalmente a lo largo de Ste. Catherine Street donde los hinchas destrozaron lunas de varios negocios y se llevaban carros enteros con botellas de alcohol y ropa.

De nada sirvió la guía para el buen comportamiento que publicó la semana pasado el departamento de policía de Montreal, porque los fans más radicales volvieron a provocar desorden público como en otros grandes triunfos del equipo de hockey años atrás. Los efectivos anti-disturbios se vieron obligados a actuar, principalmente con en lanzamiento de gas lacrimógeno. Hubo 32 detenidos, 2 agentes heridos y un puñado de civiles durante toda la noche. Sin embargo, el asistente del director de la policía de la ciudad quiso destacar que fue solo una minoría: “fueron 500 de 50.000 los que cometieron actos criminales. La mayoría lo celebró en los pubs pacíficamente“. El propio departamento ha prometido revisar el plan de seguridad para las finales de la Conferencia Este.

Montreal tiene un amplio historial de hooligans poniendo patas arriba la ciudad después de grandes victorias del equipo de hockey. En 2008, tras el triunfo ante los Bruins, varios coches fueron quemados y algunas tiendas asaltadas. En las Stanley Cups conseguidas en 1986 y 1993 también se produjeron disturbios, aunque los actos de vandalismo más famosos fueron en 1955, cuando el mítico jugador de los Canadiens Maurice Richard fue suspendido lo que provocó la ira de los seguidores montrealenses.

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